¿Por qué nos volvemos más felices cuando acariciamos a una mascota?
El contacto físico tiene el poder de calmarnos y hacernos más felices. Los pequeños toques cotidianos entre personas o incluso en las interacciones con las mascotas son suficientes para cambiar nuestro estado de ánimo. Según la neurofisióloga sueca Helena Backlund Wasling, para sentir los efectos positivos del toque, incluso los contactos cotidianos más ligeros son suficientes. Esto se debe a
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