‘Una buena educación física contribuye a que niñas y niños se entiendan mejor’: Marion Reimers
La periodista publica ‘Juega como niña’, un libro donde recorre la presencia de la mujer en la historia del deporte.

La idea de que hay cosas “para niñas” o “para niños” es del pasado, asegura Marion Reimers. La comentarista y analista de FOX Sports nos invita a eliminar prejuicios y asumir que cualquiera puede practicar el deporte que guste independientemente del género.
“La educación física debería ser tan importante como las matemáticas”, asegura la autora de Juega como niña (Planeta), un guía a través de la cual recupera la presencia de la mujer a lo largo de la historia del deporte.
Uno de los mensajes de Juega como niña es precisar que no hay deportes específicos para niñas o niños. ¿Por qué es necesario seguir señalándolo?
De pronto se nos sigue olvidando que las mujeres siempre hemos formado parte del deporte, desde la antigua Grecia hasta la fecha. Necesitamos hacer un revisionismo histórico. Por ahí dicen que la Historia depende de quién la cuenta y cómo lo hace. El deporte es una actividad humana y como tal es falible y está sujeta a nuestras interpretaciones.
En el libro hablas de los Juegos de Hera en Grecia (776 a. C.) y del cuju (960 y 1270 d. C.), disciplina china previa al futbol, como ejemplos de competiciones practicadas solo por mujeres. Te confieso que no conocía de su existencia.
Es importante reconocer las lagunas que hay en ese sentido. Las mujeres, insisto, siempre hemos formado parte del deporte y hemos buscado insertarnos en esa parte de la vida pública. El problema es que a lo largo de la historia hemos enfrentado mucha resistencia. Persiste la idea de que el futbol femenil no vende. Por supuesto no ha tenido el mismo desarrollo que el masculino, pero esto se debe a que no hemos desarticulado las trabas políticas, institucionales y científicas. Cada vez son más las mujeres que se dedican a investigar sobre esta clase de episodios. Poco a poco los vamos rescatando y esto nos obliga a no permitir que se olviden. Necesitamos incluir la presencia de las mujeres en el deporte de una forma más sustancial.
Desde tu trabajo como periodista has asumido un rol casi de activismo…
No es que yo me lo de. Quienes estamos ante un micrófono y hablamos de deportes tenemos una gran responsabilidad porque llegamos a una audiencia muy amplia. Nos hace falta asumir que la narrativa que empleamos permea en muchas personas. La omisión o la inclusión de grupos vulnerados tiene un efecto en cómo percibimos el mundo.
El libro está dirigido a niñas, niños y jóvenes, por eso haces énfasis en la educación física. ¿Qué se puede trabajar desde ahí?
La clase de educación física tendría que ser tan importante como la de matemáticas. A partir de ahí empezamos a vincularnos con nuestros cuerpos. De una buena enseñanza depende que las niñas y niños se entiendan mejor. Además, ayuda a construir la dignidad humana tanto en la victoria como en la derrota; a asumir que el ejercicio es parte sustancial del día a día en tanto que nos permite a atajar muchos de los problemas de salud pública que padece nuestro país. El deporte crea comunidad y restituye el tejido social.
¿Qué tan alejados estamos en México de una educación física óptima?
Lejísimos. Cada vez tenemos más centros comerciales y menos parques o espacios para practicar deporte. Esto nos habla de donde centramos nuestras prioridades. Las universidades destinan más becas a los hombres que a las mujeres. No existe una legislación como el Título Nueve en Estados Unidos, el cual impulsó muchísimo el deporte femenil. Como ciudadanía podríamos presionar más a nuestras autoridades en esta dirección. Las mujeres necesitamos reapropiarnos del espacio público, poder salir sin miedo a correr o andar en bici de noche.
¿Por qué en el deporte ha costado revertir la inequidad de género?
Porque se nos enseña que la aspiración máxima es el deporte de los hombres y que ahí es donde radica el interés y el gran negocio. Si no generan los mismos ingresos es por las diferencias institucionales que se han mantenido durante siglos. Hay que pensar en una apuesta porque como vimos con la Superliga, el modelo de negocios está prendido de alfileres.
Con información Aristegui Noticias

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